“Esta es uno de los lobos que atacaron a los Barnes, acabemos con ella de una buena vez”, retumban las palabras de uno de los lobos ladinos que ahora me tienen acorralada, con mi mejor amiga en mis brazos, la cual se encuentra desmayada, por suerte para ella, porque creo que si viera en el peligro en que se encuentra, de seguro estaría temblando de pie a cabeza.
“No, Sean”, le dice uno de ellos, quien parece que es el líder de este pequeño grupo de lobos convertidos, “queremos salir de aquí y n