Adrien me mira con los ojos como platos, porque creo que no se las veía venir, sin embargo, no se puede cambiar tan de repente, en cuanto a sus hábitos y Adrien, en particular, siempre ha sabido sacar provecho de su hermano, dejándolo por periodos largos de tiempo dirigiendo a su manada, mientras se daba la gran vida, y cuando alguien se quejaba por alguna decisión que Aike tomaba, pues, solamente llegaba, le daba instrucciones y se iba, saboteando todo el buen trabajo que Aike hacía por aquí.