Derek, al enterarse del secuestro de Ariam, experimentó una oleada de ira que sacudió cada fibra de su ser. Como un hombre con habilidades letales y un pasado marcado por la violencia, sabía que debía utilizar todos los recursos a su disposición para encontrar a su mujer y hacer pagar a aquellos que osaron arrebatarla.
Derek se sumergió de lleno con su determinación férrea, consciente de que no había tiempo que perder. Cada minuto que pasaba sin tener a Ariam a salvo era una tortura insoportabl