—Claro, no te preocupes, anda.
Verónica fue a recoger sus cosas mientras se quejaba en voz baja.
—Ya está grande para andar con estas cosas. Y eso que su matrimonio ni feliz es, ¿en qué estará pensando?
Regina sonrió.
—Así son los padres.
—¿Por eso te casaste tan joven? ¿Porque te estuvieron presionando?
—No, en ese entonces fue por… amor.
Verónica dejó de guardar sus cosas. La imagen del exesposo de Regina le vino a la mente. Había visto a Max y a Sebastián, pero si era sincera, el exesposo de