Regina había recurrido a Gabriel para que la ayudara a resolverlo.
—Mi mamá tiene algunos conocidos en la familia Figueroa.
Leo se mostró muy agradecido.
—De parte de Sebastián, en serio, muchas gracias. Ahorita no está de muy buen humor. Será mejor que te vayas a casa.
A Regina le preocupaba que Sebastián se quedara solo; temía que pudiera hacerse daño.
Abrió la puerta del auto para bajar.
—Regi…
Leo la llamó de nuevo. Regina se dio la vuelta.
—¿Quieres decirme algo más?
Notaba que él dudaba, q