Alicia le pidió a Sebastián que llevara a Regi a casa, porque ella tenía otros compromisos por la tarde. En el camino de regreso apenas hablaron. Sebastián estacionó el auto frente al edificio donde vivía Regina.
Se quitó el cinturón de seguridad, pero no bajó. Se giró hacia él.
—¿Hay algo que quieras preguntarme?
—¿Te refieres a lo de tu exesposo?
Ella emitió un suave sonido de afirmación.
—Eso es parte de tu pasado. Ya te dije que no me molesta.
Esperó un momento y, al ver que él no añadía nad