Así, cuando llegara el momento, le dejaría todas sus propiedades a sus nietos y se evitaría que la familia de Aurelio Solís se quedara con algo.
—Regi fue nuestra nuera. Si ahora la adoptas como hija, va a ser muy incómodo para ella y para Gabriel. Además, la gente va a empezar con rumores…
—¡Pues que se atrevan a decir algo y les callo la boca!
—Por favor, a tu edad ya no estás para esas cosas. ¿Cómo que les vas a callar la boca? Si te pones a pelear con esos huesitos, a ver quién termina peor. Además, no es una sola persona la que va a hablar. ¿Cómo crees que puedes callar a todo el mundo?
Ricardo la miró con diversión y cariño. Silvia, que ya estaba que echaba chispas, se sintió ridiculizada por su esposo y no dudó en arrojarle una almohada.
—¡Eres un imbécil, Ricardo! Te estás burlando de mí porque ya estoy vieja, ¿verdad? ¡Ya sabía! ¡De tal palo, tal astilla! ¡Igualito a tu hijo! ¡Ninguno de los dos es una joyita! Además, ¿qué me dices de Alicia? Ella también quería a Regi como nu