Al otro lado de la línea, su voz sonaba histérica, rota por el llanto. Gabriel arrugó la frente. Al darse cuenta de lo que pasaba, su expresión se tensó y estuvo a punto de responder.
—¡No quiero volver a verte en mi vida!
La llamada se cortó.
Intentó llamar de nuevo para explicarse, pero solo escuchó la voz robótica de la operadora: «El número que usted marcó se encuentra apagado o fuera del área de servicio. Por favor, intente más tarde».
Gabriel llamó a Andrés. Le contestaron al momento.
—¿Qu