—Max, ahí está tu tío. Vamos a platicar con él.
Javier le dio una palmada en el hombro a su hijo.
Maximiliano por fin apartó la vista y, con un simple "está bien", se fue con su padre.
Alicia estaba a punto de hablar con Regina cuando la señora Luna se acercó con otras señoras, sonriendo de oreja a oreja.
—Vaya, ¿no es Regina? ¡Cuánto tiempo sin verte! Ya pensaba que tu mamá te iba a tener escondida para siempre.
Al escuchar esto, Alicia se tensó.
—Ese comentario está fuera de lugar. ¿A qué te r