—Regi…
Gabriel la miró con una expresión dura.
—¿No que tenías sueño?
—Pues sí tenía sueño, pero se me quitó con el juego. No hice mucho ruido, ¿o sí?
Regina respondió sin levantar la cabeza, después de haber silenciado el chat de voz del juego.
Del celular ya no salía ningún sonido, pero su atención seguía fija en la pantalla.
Él se acercó, le quitó el celular de las manos y bloqueó la pantalla.
—¿Qué haces? ¡Dame mi celular!
Intentó quitárselo, pero él arrojó el aparato en un cajón y lo cerró.