A las nueve de la noche, Gabriel apagó el televisor y le dijo a Regina que se fuera a su cuarto a dormir.
Se bañó, se puso sus cremas y loción, pero él no apareció. Vio que ya eran más de las diez…
Ayer se había quedado a dormir con ella porque tenía fiebre y no quería dejarla sola, pero como hoy ya se le había bajado la temperatura, seguro no vendría.
Sabía que tenía que aprovechar el momento. Si quería que lo suyo con él avanzara, no podía dejar pasar la oportunidad.
Se levantó y fue a la recá