No paraba de acercarse gente para brindar y conversar con él. A Gabriel le incomodaba ese tipo de ambiente, no se comparaba en nada con la tranquilidad que sentía al estar en casa con la mujer que lo esperaba.
—Señor Solís, Andrés, esta noche hay varias actrices famosas. Si les interesa alguna, se las puedo presentar.
Él se negó sin siquiera pensarlo.
—No, gracias.
—Señor Solís, ¿no le gustan las actrices? Si prefiere universitarias discretas, también puedo arreglarlo…
—No me interesa.
En el mun