CAPÍTULO 74 – No puedo permitir que te ahogues en una botella.
Después de buscar Alex por alrededor de una hora, en cada rincón de la ciudad donde creía que podría encontrarlo, Leo finalmente llegó al último sitio que le quedaba por revisar; un bar que se hallaba a solo un par de kilómetros del hospital, y que pertenecía a la cadena de bares de su amigo.
Desesperado, Leo se adentró en el local, sintiendo cómo la música pulsante golpeaba su pecho. Con paso decidido, se acercó al área principal, donde la multitud bailaba y conversaba animadamente. Sus ojos e