CAPÍTULO 55 – La huida de Camila.
Cuando Camila salió de la mansión, Xavier frunció el ceño, intrigado, al verla con dos maletas y un bolso de mano.
—Señora, ¿todo bien? ¿Se va de viaje? —preguntó, ladeando la cabeza y acercándose a ella para ayudarla.
Camila suspiró, y bajó la mirada, sin saber cómo poner en palabras lo que acababa de suceder en la vivienda. Le dolía demasiado. Porque sí, sabía que Alex era un maldito que no era capaz de creerle, pero ella no podía evitar sus sentimientos hacia él, y eso le hacía aún más dañ