CAPÍTULO 44 - Encuentro con la ley.
Después de cortar la comunicación, Camila guardó su teléfono en el bolsillo de su chaqueta y se puso de pie, mientras se bebía el té de un sorbo.
—¿Señora? ¿Qué sucede? ¿A dónde va? —preguntó Mary, abriendo los ojos de par en par.
—Tengo que ir a la comisaría. Si Alex llama, dile que he ido porque he tenido que hacer unos trámites con respecto al accidente de mi hermana —mintió, sin siquiera titubear.
Mary frunció el ceño, pero no dijo nada y se limitó a asentir, mientras observaba cómo Cami