Al ver a Camila con Thomas, su rostro se transformó en un gesto que la muchacha no fue capaz de comprender, y se acercó a ellos con firmes y decididos. Su mirada estaba fija en Camila, como si fuera capaz de atravesarla con la intensidad de sus ojos. Su mandíbula estaba tensa, y sus ojos brillaban con una mezcla de ira y desdén.
La había visto salir de la empresa y adentrarse en la cafetería. Pensando en que quizás se ausentaría para prepararse para la cena de esa noche, con sus abuelos, salió