Liv se encontraba nerviosa en el auto de Dorian. Había pasado el resto del día distraída y se había equivocado varias veces.
Y todo por culpa del demonio que se encontraba a su lado manejando.
Su mirada lo busca y se queda observándolo, sin entender como él podía tener tanto control de su mente y su cuerpo en muy poco tiempo. Dorian voltea le sonríe y un nuevo nerviosismo la ataca de otra vez.
—Olivia ¿Cuál es tu segundo nombre?— pregunto él tratando de llenar el silencio que aunque no era incó