Tras acompañar a Isis a su control prenatal, Manuel se dirigió a su oficina. Ya se encontraba recuperado de su accidente y decidió reincorporarse a sus obligaciones.
Durante todo el trayecto estuvo en silencio excepto alguna respuesta ocasional a algo que le decía la mujer a su lado, que cada vez sentía más opuesta a su forma de ser. No cesaba de hablar de los planes para el nacimiento del bebé y de cómo cambiarían sus vidas. En ese momento le planteaba la necesidad de cambiarse de vivienda, po