Mundo ficciónIniciar sesiónCalvin
Siento el cuerpo dolorido y agotado. Tuve que pedir caldo de pollo para recuperar fuerzas. No me había dado cuenta de lo letales que eran los muslos de pollo picantes y el ron para mi cuerpo. Pero él estaba demasiado nervioso como para prestarle atención. Como si caer por las escaleras y gemir como un niño no fuera suficiente. Tenía que ser salvada por la persona a la que intento evitar.
—Eso no es motivo para dejar una nota así. ¿No estás siendo desagradecido? —espetó mi lobo.
Me besé los dientes, intentando ahuyentar la culpa que me rondaba la cabeza. Me enfurecí al despertar y encontrarla dormida en el sofá. De la noche anterior, ella estaba allí y esperaba que por la mañana todo fuera un sueño. Pero me equivoqué. Todo lo que vi era ella.







