Sigues sin contármelo todo.
Mi voz no se elevó.
No hacía falta.
Las palabras se asentaron entre nosotros, lo suficientemente afiladas como para cortar la tensión que ya flotaba en la habitación.
Alessandro no respondió de inmediato.
Se quedó exactamente donde estaba, como si nada hubiera cambiado.
Pero algo había cambiado.
Yo podía sentirlo.
La presencia de Marco detrás de él no rompió el momento.
Lo tensó.
Todo lo que necesitas saber, ya lo sabes dijo Alessandro finalmente.
Eso no es verdad.
S