Juan sonrió ligeramente, parecía que sabía qué hacer.
—Gracias, amigo— dijo, antes de levantarse y salir apresuradamente, dejando a Leo completamente desconcertado.
A la mañana siguiente, Lina llegó temprano a la oficina. Era el día de la reunión semestral del consejo de administración, y todos los directores y ejecutivos principales del Grupo ACE ya estaban en la sala de conferencias de la planta superior.
Tan pronto como llegó a la oficina, Oswaldo le entregó un informe:
—Señorita Torres,