Capítulo 069.
El silencio se apoderó de la oficina de Rick. El detective se quedó petrificado, con la mirada clavada en ese pedazo de plástico que yacía sobre su escritorio, burlándose de él con sus dos rayas rosadas. El mundo, que ya era un caos de crímenes y traiciones, acababa de darle el golpe más bajo.
Fabiola lo miraba con los ojos cargados de una mezcla de esperanza rota y desafío, esperando un grito, un abrazo o al menos un insulto. Pero Rick no dijo nada. Ni una sola palabra.
Sus labios se apretaron