*—Dante:
Al día siguiente, todo estaba claro y Dante sabía exactamente qué pasos debía dar.
Su madre y Bastien fueron quienes llegaron al hospital para asistirlo con el alta. Bastien, fiel a su naturaleza irritante, no tardó en burlarse de él por estar impreso en Ezra. No lo hizo con crueldad, sino con esa ironía ligera que nacía de una verdad incómoda: Dante Delacroix había sido, durante toda su vida, un hombre reacio al compromiso, y el destino había decidido joderlo de la forma más definitiv