*—Ezra:
Cuando la enfermera les indicó que Dante ya estaba instalado, se dirigieron al ala privada. Una suite amplia, lujosa. Sofás elegantes, televisión, cafetera, minibar. Y en el centro, la cama.
Dante yacía allí, con una vía en el brazo. Ya no estaba tan pálido, pero seguía viéndose agotado.
Lauren se acercó de inmediato mientras el resto tomaba asiento en los sofás. Casualmente dejaron libre el espacio que estaba directamente frente a él, Ezra tuvo que tomarlo aunque deseó quedarse de pie.