*—Ezra:
Entraron a algunas tiendas solo a mirar; en otras compraron ropa, ropa interior, corbatas. Micah incluso eligió algunas cosas para él y le regaló una corbata para su nuevo trabajo.
Ezra aún no tenía uno nuevo, pero quién sabe si después conseguía otro trabajo de oficina. Se tomaría unas vacaciones, sí, pero después volvería al ruedo y buscaría algo más tranquilo. Algo suyo.
—¿Qué tal si vemos una película? —preguntó Micah, señalando hacia el cuarto piso, donde estaba el cine.
Ezra miró