*—Ezra:
Se había dicho que Dante tenia que entender que se iba por su propia salud, pero sabia que el hombre tan terco no iba a entender nada, por lo que Ezra se dijo que era mejor que hablaran.
Ezra se aclaró la garganta, intentando que su voz saliera firme.
—¿Podemos hablar?
Dante había tomado su teléfono y tecleaba un mensaje con la concentración de quien aparta el mundo entero para enfocarse en una sola conversación. ¿Con quién? Ni idea, pero Ezra sabía que él se iría pronto, todavía