*—Ezra:
Tenia miedo del plan de Zarek, pensaba que en verdad iba a lastimarlo y acabar con su vida, pero el comentario de Sasha le dio esperanzas.
—No, ese no es mi plan, Zarek —espetó Sasha acercándose rápidamente—. Te dije que nada de matarlo ni lastimarlo. Pedimos el dinero, lo dejamos aquí y ya —ordenó, y la respuesta sorprendió a Ezra.
Durante todos esos días había asumido que Sasha terminaría deshaciéndose de él sin problemas, que el resentimiento y la obsesión lo habían consumido por com