*—Dante:
Dante prácticamente se lanzó dentro de su vehículo y colocó la dirección del centro comercial en el GPS con manos temblorosas. Encendió el motor y salió disparado del estacionamiento sin siquiera ponerse el cinturón de seguridad. En esos momentos no estaba pensando con claridad. No existía la lógica ni el peligro. Solo existía una idea fija consumiéndole la cabeza: encontrar a Ezra.
Quería convencerse de que todo estaba bien, que seguramente Ezra estaba distraído comprando alguna tonte