*—Ezra:
Antes de que Dante siquiera alcanzara el pomo de la doble puerta, esta se abrió de golpe desde dentro, como si alguien hubiera estado esperando justo detrás, y allí estaba Lauren Delacroix con una sonrisa radiante, los ojos brillándole con una emoción tan evidente que casi parecía desbordarse; no solo se veía feliz, se veía eufórica.
Lauren abrió los brazos sin dudarlo, como si Ezra fuera alguien que volvía a casa después de mucho tiempo.
—Ezra, te estaba esperando —dijo con una calide