Sin embargo, su mirada pronto se detuvo en la puerta abierta de la terraza.
Como si se hubiera acordado de algo, Lucca volvió la mirada con una expresión seria.
Luana también sabía que Lucca debía de haber descubierto algo.
¿Cómo podría explicárselo? Temía que, cuanto más intentara explicar, más se complicarían las cosas, así que decidió que era mejor no decir nada.
—Mamá, nuestra tarea está toda aquí. Por favor, fírmala y ponla en nuestro cuarto. Nos vamos a bañar ahora —dijo Lucca.
Luana asin