Luana claramente sentía que su espalda se hundía, mientras Alessandro seguía apoyado sobre ella.
Su garganta se tensó de repente y su corazón comenzó a latir con fuerza.
Su mente empezó a divagar, y las escenas de la noche anterior pasaron por su cabeza una y otra vez.
De repente, sintió un par de cosas húmedas y suaves cubriendo su frente.
En ese instante, Luana sintió que su corazón se aceleraba. No sabía qué estaba haciendo, pero en realidad estaba ansiosa por ver qué haría él a continuación