Lorena también dijo que no se trataba de un berrinche ni de negarse a ir a la escuela aquel día, sino de que Isabel había perdido la paciencia, la había asustado en el auto y no la había dejado contárselo a la familia. Estaba aterrorizada ante la posibilidad de que Isabel volviera a maltratarla, así que aprovechó el momento en que Isabel regresó al asiento del conductor para abrir la puerta del auto y escapar.
Aunque Lorena anotó toda la historia, sus manos temblorosas y la fuerza con que casi