Camila por fin entendió por qué Alessandro se había negado a ir al hospital a pesar del terrible dolor de estómago e insistía en venir aquí.
¡Casi había olvidado que esos tres bastardos iban al jardín de infancia de este mismo centro!
No podía evitar sentir odio hacia Luana, hacia los tres niños y hasta hacia el propio Alessandro.
¡Ese hombre seguía sin soltar a Luana después de seis años enteros! ¿Acaso aún no la había olvidado?
Cuando supo que Alessandro y Luana se habían divorciado, se había