CAPÍTULO 40. UNA BOLA PELUDA
Antonella acomodó el conjunto floreado en tono verde y blanco que lucía de pantalón con aberturas a los lados, con un lindo top, suelto de la cintura..
—Tienes un hijo muy agradable —dijo a Pau, quien se acercó y se sentó con ambos.
—Es todo un encanto. —Sonrió.
—Espero que un día podamos conocer a su novia —Antonella comentó.
Pau presionó sus labios.
—Juntos son dinamita —refirió—, su papá como un hermano y Sam mi mejor amiga.
—Que bien que cuentas con tu familia —Antonella expresó y bebió un