CAPÍTULO 26. SORPRESA
En cuanto Connor estacionó su camioneta, la ayudó a descender del auto, y se quedaron unos instantes charlando en el jardín.
—Muchas gracias por acompañarme. —Ella sonrió con cariño—, espero que también puedas considerarme tu amiga.
Connor ladeó los labios.
—Estarás a prueba —bromeó e ingresaron a la casa.
—Parece que vienen de muy buen humor —Ivanna expresó poniéndose de pie de uno de los sillones de la sala. — Acaso ustedes…
Antonella rodó los ojos.
—El león cree que todos son de su condició