Cuando Elisa salió del departamento, Gael alzó la mirada hacia ella. Sus ojos se detuvieron momentáneamente en la diminuta maleta que sostenía y luego evaluaron la sencilla construcción donde residía.
No pronunció palabra alguna, solo caminó unos metros hacia el auto, abrió la puerta parte atrás, permitió que ella entrara primero y luego lo hizo él.
—Vamos— Le ordenó a su chofer.
El vehículo se movía con lentitud por las vías de la Ciudad R mientras el departamento donde residía Nora se iba