Colton Clinton
Mis dedos tamborileaban suavemente sobre el cristal de mi escritorio mientras mantenía una postura desenfadada que era claramente una pantalla.
Estaba claramente lleno de tensión, una furia contenida y claramente miedo. Había estado pensando y sobre pensando las cosas mientras regresaba a la compañía después de haber almorzado en casa. Las cosas habían mejorado un poco, pero aun existía la probabilidad de que fuera demasiado tarde.
Él podría haber entregado el disco duro justo cu