Capítulo 28 —El préstamo
Narrador:
Aylin tomó aire antes de hablar, manteniendo la mirada fija en él.
—Disculpe por interrumpir, señor Adler.
Roman no reaccionó de inmediato, solo la observó en silencio, con una ceja apenas arqueada. Luego, se acomodó en el sillón con esa calma estudiada que le era tan natural.
—Supongo que debe ser algo muy urgente —murmuró con lentitud—, considerando que viniste hasta aquí en lugar de esperar a que llegara esta noche.
Aylin sintió el calor en el rostro, pero