Capítulo 154 —Aunque sea un poco viejo…
Narrador:
La charla seguía fluyendo entre recuerdos, risas suaves y silencios cómodos. La tarde se había convertido lentamente en noche, y la casa estaba envuelta en esa calma que solo llega después del llanto y la reconciliación.
En un momento, Eros miró su reloj. Lo hizo una vez, luego otra, como si confirmara algo. Finalmente se levantó del sofá con discreción.
—¿A dónde vas? —preguntó Aylin desde la cocina, sirviéndose un poco más de limonada.
—Tengo