Capítulo 153 — Vaya sorpresa
Narrador:
Aylin cerró la puerta de la casa con la llave aún en la mano. Había dejado la bufanda azul en la fábrica, olvidada entre carpetas, y se reprochaba a sí misma haber salido apurada. La tarde se le había ido de las manos en casa de Santiago, y ahora lo único que quería era cambiarse de ropa y sentarse un rato a respirar.
Pero apenas dio un paso dentro del recibidor, algo se detuvo.
No el sonido, el aire. Porque allí, en medio de su casa, estaban dos figuras qu