Capítulo 127 —La verdad
Narrador:
La habitación estaba en calma. Esa calma tensa y traicionera que precede a una tormenta.
Sasha estaba sentada en el escritorio, girada hacia la ventana, con los auriculares puestos, distraída en el mundo adolescente que había construido para no pensar demasiado. Roman, de pie junto a la puerta, la observaba con una mezcla de temor y culpa que le pesaba en el pecho. En la mano, tenía el collar que ella siempre dejaba en la mesita. Lo sostenía como si con eso pudi