Punto de vista de Bella
Lo primero que oí fue el llanto. Había olvidado por un momento cómo respirar mientras me recostaba en la cama del hospital, empapada en sudor, con lágrimas corriendo por mi rostro, y sentía alivio. Mi cuerpo temblaba incontrolablemente, cada músculo aún me dolía por el último empujón, mi vista se nublaba.
Pero ese llanto, Dios mío, ese llanto hizo que todo valiera la pena.
"Está aquí", dijo una de las enfermeras en voz baja. "Lo hizo muy bien, Sra. Warren".
Otra enfermer