Punto de vista de Bella
—Qué triste —dije, intentando contener las lágrimas—. No puedo creer que se haya ido. Es horrible. Es tan horrible.
—Qué triste. Y pensar que estaba aquí con nosotros hace apenas unas semanas —suspiró Cole—. Me parte el corazón.
—Me pregunto qué habrá sido de su nieta, la que estaba a su cuidado —me cubrí la cara con las manos—. ¿Crees que si no los hubiera echado, seguiría viva? Es decir... todo esto es culpa mía. Todo es culpa mía.
—No, cariño. No es tu culpa. Te prome