NARRADOR:
Nea despertó temprano, su pecho aun dolía y las ganas de quedarse en cama no la dejaban de perturbar, pero Oliver ya estaba en pie y listo para iniciar su día.
Salió de la habitación agradeciendo qué al menos en la noche Logan la había dejado en paz, tenía cero ganas de verlo y de haberse presentado ante ella de seguro hubiera sido el objeto de su desquite.
En esos momentos no quería saber nada de ninguno de esos hombres, ambos parecían ser tal para cual, cada uno a su manera, pero