Capítulo 40: Triste noticia.
Victoria, totalmente sorprendida, solo se dejó llevar por los besos apasionados y salvajes de Andrés, su cuñado. Así estuvieron, no sé cuánto tiempo, queriendo devorarse el uno al otro, hasta que Victoria fue consciente de lo que estaba sucediendo y decidió apartarlo de ella. Los dos estaban en silencio, llenos de culpa por lo que habían hecho.
—¡Me iré a dormir! Creo que es lo mejor —dijo Victoria con cierto nerviosismo.
—También me iré a dormir.
Los dos salieron de la cocina en silencio y ca