Daniel, en el poco tiempo que llevaba conociendo a Victoria, ya sentía algo que no sabía cómo describir. Era una necesidad de estar a su lado, de verla, de escucharla, de compartirlo todo. ¿Qué le estaba pasando? ¿Acaso se había enamorado de ella? Así se lo hizo saber a su hermano Andrés, que comenzaba a sentir algo por una empleada de la empresa. Andrés fue tajante con su respuesta, pues no quería que su hermano volviera a sufrir. Venía de un mal matrimonio, donde su esposa lo engañó y terminó