Esa mañana, Andrés se duchó y salió a hablar con la fiscal de su caso, donde le informaron que la familia ya estaba fuera de peligro, que habían capturado a toda la banda de trata de personas y a aquellos que lo habían herido de gravedad, dejándolo en coma durante varios meses. Andrés, por fin, se sentía liberado; había recobrado la memoria y deseaba, por sobre todas las cosas, estar al lado de Victoria y las niñas. Quería pedirle matrimonio, ya que su hermano no aparecía y todos lo daban por m