Esa noche Valerie no podía conciliar el sueño, se movía de un lado a otro sin poder hallar comodidad.
_¿Qué pasa hija? No te duermes ni me dejas dormir tampoco a mi_ Le dice Anna, quien compartía habitación con ella.
_ Es que no puedo dormir, además estas náuseas no me dejan, tengo el estómago revuelto, mejo me voy a preparar un té, de pronto así pueda dormir un poquito.
Valerie se levanta de la cama y se pone su bata, luego sale de la habitación.
Estando en la cocina, la sorprende Joa