**Tharion**
Me acerco a Lyra con pasos firmes, pero el corazón me golpea el pecho como si quisiera advertirme. Ella está de pie en el centro de ese círculo que se ha transformado en un campo de entrenamiento.
Sus ojos están fijos en la figura de Mikail, que es arrastrado por los guardias, pero su expresión… es otra. Es la de una herida abierta que no quiere sangrar delante de nadie.
—¿Estás bien? —pregunto en voz baja, intentando no invadir su espacio, aunque me urge abrazarla.
—Sí —dice, sin