**Lyra**
Dormirme fue imposible.
Me di vueltas en la cama hasta casi enredarme con las sábanas, como si algo en mi pecho me apretara por dentro.
Cerraba los ojos y ahí estaba él… Tharion, con esa sonrisa ladeada y la mirada cargada de una decepción que me perforó el alma.
—Eres una tonta —me susurré más de una vez—. Una cobarde.
Pero la verdad… es que estaba muerta de miedo.
Miedo de enamorarme de él.
Porque eso era lo que comenzaba a sentir. Cada vez que me hablaba, cada vez que me tocaba… ca